Despertando el Alma

Una guía para la vida mística & medicina energética

Ascención…¿qué significa para mí?
por Beatriz Orive

Esta es una palabra que se está usando frecuentemente en los últimos años, pero muchas veces su significado completo y las implicaciones para cada uno de nosotros no es claro. Comenzamos nuestras vidas muy similar a cómo nuestros padres y abuelos lo hicieron. Vamos al colegio desde pequeños (aún más pequeños hoy), aprendiendo a alimentar la mente con muchísima información. También aprendemos a relacionarnos con nuestros compañeros basado en lo que nos han enseñado en casa. Inicialmente nuestra manera de relacionarnos es más espontánea, pues de niños hacemos lo que sentimos. A medida que crecemos nos comenzamos a poner un poco más cuidadosos, aprendiendo a ‘calcular’ nuestro involucramiento con otros basado en mantenernos ‘seguros’ y protegiendo nuestro corazón. El camino hacia el éxito está bastante delineado, e incluye parámetros externos y peldaños: ocupación, nivel de educación, títulos, casas, vecindarios, familia, dinero, etc.

¿Adonde está el espacio para nuestra creatividad…para que inventemos un futuro que nos llene individualmente? Para cuando llegamos a ser adultos jóvenes, el peso de las expectativas arrollan nuestra habilidad de diseñar un camino propio. El estrés y la apatía se convierten en la norma aceptada. El mundo no ha estado listo para que continuamente salgan nuevas plataformas que puedan darnos el espacio a ser creativos y espontáneos, los cuales nos llevarían a ser eslabones en una cadena balanceada y evolutiva. Si tenemos la dicha de padres especiales y amorosos, somos alentados a soñar y a perseguir esos sueños. Pero esta no es la realidad de la mayoría de la población.

Forjando un nuevo camino…

Muchos siguen el camino que la sociedad les ha puesto enfrente. Se mueven automáticamente por sus vidas, utilizando parámetros externos para medir la felicidad…olvidándose de cómo relacionarse con los demás y con sí mismos. ¡Hasta que un día todo parece descontrolarse, enloquecerse! Nuestras vidas dejan de hacer sentido, o nos sentimos descontentos y no sabemos porqué ni cómo cambiarlo, o miramos a nuestro alrededor y no nos reconocemos. Cualquiera que sea la razón, sabemos que debemos cambiar para podernos sentir más completos, más vivos. Los valientes comenzaremos a hacer preguntas, primero externamente a nuestro círculo y maestros, hasta que eventualmente realizamos que todo está adentro. Pero no nos han enseñado a comunicarnos con nosotros mismos. Además esto implica ir en una dirección diferente a la mayoría, aquello que se ha convertido en aceptable y a donde pensamos que pertenecemos. Si somos honestos con nosotros mismos, sabemos que nunca pertenecimos; simplemente cedimos. Nuestros corazones han sido reemplazados en importancia por la mente, en lugar de actuar en armonía y balance para ayudarnos a crear nuestros más increíbles sueños.

La Tierra está vibrando más rápido, ya sea como resultado de que nuestra galaxia está en el centro del Universo o simplemente por diseño de una población despertándose a la posibilidad de una vida más enriquecedora. Todo está sucediendo más rápido: lo que pensamos se manifiesta…le damos nuestra energía a algo, y crece. La era de la informática también está ayudando a acelerar el ritmo del cambio. Con esto viene mayor consciencia. Escuchamos más y más historias de gente dispuesta a desafiar la norma para ir en búsqueda de la realización interna. Y esto está creando una necesidad de aprender a moverse hacia el interior, a ese camino de la mente (externo) al corazón (interno). El corazón es el camino al alma…a esa parte sabia nuestra que está conectada a la Divinidad…a nuestro Yo Superior.

Estamos empezando a entender que entre más nos integramos con esa parte Divina, más exultante se vuelve nuestra vida. El temor y la preocupación se desvanecen, y los parámetros de felicidad se vuelven quietud, agradecimiento, apreciación por todo y todos a nuestro alrededor…por nosotros; tiene que ver con parar lo que hacemos para poder estar Presentes en el Momento. Nos volvemos más respetuosos de la Tierra y de todo lo que vive en Ella. Nos liberamos del molde y comenzamos a vivir lo desconocido, ese campo de todas las posibilidades. Aprendemos que en rendirnos está la libertad, y que el Universo es mucho más grande de lo que jamás imaginamos. ¡Este es el camino de ascención! Nos estamos moviendo a nuestro interior de una manera más profunda, para poder integrarnos con nuestro Yo Superior! Y el Universo parece estar conspirando para ayudar a movernos a fronteras que parecieran desconocidas. Pero nuestra alma conoce esa parte eterna nuestra, y sabe que al conectar con nuestro Yo Superior, nos estamos conectando a todo lo que es Divino. El objetivo a lograr es tener mayor conexión, con la consciencia que somos co-creadores activos de manifestar belleza en nuestras vidas. El resultado es una alegría inmensa, una presencia y participación en la magia de la vida, una paz absoluta, y la claridad de ver más allá de las ilusiones de nuestras vidas como almas encarnadas. ¡Pero por encima de todo, el mayor regalo de la ascención es LIBERTAD! ¡¡Y cada uno de nosotros tiene la habilidad de escribir su propio guión!! El único requerimiento es disciplina, aunque después que uno toca este espacio nada se compara.

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