Despertando el Alma

Una guía para la vida mística & medicina energética

Perdonar…Es el Regalo Más Grande que te Puedes Dar a Tí Mismo
por Beatriz Orive

Es fácil hablar de ‘perdonar’, pero no es fácil hacerlo. Podemos sentir cuando nos han hecho daño, traicionado o herido. Los sentimientos en nuestro corazón son reales, y la angustia que sentimos es palpable. ¿Podemos continuar viviendo de esta manera? ¿Es para nuestro mayor bien continuar alimentando el dolor que las acciones, palabras o energía de alguien más nos causó? ¿En verdad causaron algo, o es simplemente cómo escogemos verlo y alimentarlo? Muchas veces el dolor que sentimos es porque las cosas no han sucedido de la manera que esperábamos, o porque alguien se comportó de una manera que creemos es equivocada. Entonces, quizás perdonar tiene más que ver con soltar cómo pensamos o sentimos que las cosas deberían haber sucedido. Está adentro de nosotros, no afuera.

La energía es la fuente de todo. Adonde o en qué ponemos nuestra energía, es lo que crece. Si pensamos en esto por un momento, ¿queremos que nuestro dolor crezca o queremos sanarnos de ese dolor? Yo creo que es esto último. Así que si queremos sanarnos del dolor, consideremos lo siguiente. Quien ocasionó nuestro dolor es simplemente un mensajero que está allí para ayudarnos, para hacernos más fuertes y más valientes. Su intención no es destrozarnos, si no darnos un empujoncito (a veces con mayor fuerza) para sanar un aspecto nuestro que ya no nos sirve. Quizás nos hemos acostumbrado a una forma de vida, o a una forma de relacionarnos, o tal vez tenemos miedo de cambiar. En cualquier caso, alguien o algo viene que nos hace parar súbitamente. Nos forza a reconsiderar…a reevaluarnos en el Presente. Y luego enfrentamos la decisión de si queremos sanarnos y cambiar para mejor, o permanecer atascados en un espacio de sufrimiento y lástima de uno mismo.

Otra posibilidad es cuando accedemos ayudar a otros para que aprendan sus lecciones del alma. Esto sucede cuando nos encontramos gente que rehúsa tomar responsabilidad de sí mismos y/o de sus acciones, y culpan todo y a todos por lo que les pasa en sus vidas. Juegan el arquetipo de la víctima de forma perfecta, y verdaderamente creen que les han hecho daño. Lo que no realizan es que esta forma de pensar continúa alimentando el arquetipo de la víctima, perpetuando la situación en sus vidas una y otra vez…a veces con situaciones o actores diferentes, pero siempre siendo victimizados continuamente. No es fácil ser el que recibe de este tipo de personas. Pero perdonarlos nos permite dejar de alimentarlos con nuestra energía, y nos permite movernos hacia el camino de la compasión.

Entonces, ¿cómo perdonamos? Nuestro Cuerpo Energético sostiene el esquema Divino de salud y de sanación, y adentro está el mapa para poder perdonar completamente. Utilizamos los órganos principales de nuestro Cuerpo Energético, las chakras, como una luz que nos guía. Si no estás familiarizado con las chakras, simplemente sigue los conceptos generales descritos a continuación.

Comenzamos por bajar las armas, decidiendo que engancharnos perpetúa la situación, y además crea una fuga continua de energía en nosotros. Esta lección se encuentra en nuestra chakra ombligo, localizada justo debajo de él. Nos ayuda a soltar la necesidad de estar en lo correcto y el deseo de controlar la situación/persona. Una vez que conscientemente hemos decidido no engancharnos, comenzamos nuestro camino hacia la sabiduría interna.

La próxima parada es la chakra corazón, y el perdón a este nivel trata con enviar amor genuino a quienes percibimos nos han herido. Les deseamos el bien en su camino, vertiendo compasión hacia ellos. Esto nos ayuda a desconectarnos de sus lecciones, como también comenzar a sanar nuestro centro de amor incondicional. Pueda que sanen o no, y a veces ni saben que necesitan sanarse. Pero esto no es parte de nuestro camino hacia el perdón.

El último paso en el perdón es el más difícil y requiere que nos relacionemos a nivel del alma. Trata con nuestra chakra corona e involucra que tomemos responsabilidad por haberle pedido al perpetrador que nos ayudara a aprender una gran lección del alma. Al tomar responsabilidad por la situación en la que nos encontramos, tenemos el poder de sanarnos y movernos hacia delante. Vemos las lecciones que debemos aprender, miramos los regalos en la profundidad de nuestras almas, y luego avanzamos con agradecimiento. Si escogemos negar que quizás le pedimos a alguien que nos hiriera o nos afectara negativamente a nivel del alma, hemos entregado el poder de sanarnos a nosotros mismos.

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